Justicia y equidad, ¡del deber ser al hacer!

Ni justicia, ni equidad, son lo que leímos en los primeros cursos del paso por la universidad cuando nos presentaron a Kelsen, Weber, Kant, Hart, y los demás teóricos del derecho que estudiamos sin la conciencia suficiente, de todo lo que implica asumir que lo leímos, comprendimos, aprobamos, y además estamos en la capacidad de ejercerlo responsable y consecuentemente.


Conversando hace unos días con varios abogados, pregunté ¿Qué es el derecho? Y para mi sorpresa, grata, coincidimos en que es una herramienta versátil, poderosa, útil y funcional que posibilita el bienestar; reducirlo al bienestar humano, con la consciencia plena de que habitamos un planeta biodiverso, sería además de obtuso, pretencioso.


En la misma conversación, alguien me preguntó si consideraba que vivía en un país justo. Tengo la dimensión de las desigualdades, las brechas, y los retos del país en el que vivo, del continente, y ¿Por qué no? del planeta. No lo enuncio en cifras, ni cito indicadores porque en Google se encuentran fácil, pero sí preciso que esa “injusticia e inequidad” son consecuencia de un sistema incapaz de optimizar recursos, herramientas, y con avidez profunda de aprehensión, reconocimiento y control sobre los otros. ¿Son esas las manifestaciones de efectividad que queremos de la justicia y la equidad?, control, represión, aprehensión, restricción.


Sin lugar a dudas, la equidad y la justicia deben manifestarse en acciones claras, concretas, y precisas, que posibiliten el bienestar de todos y cada uno de los titulares del derecho.


¿Cuál derecho?, todos, particularmente los que conserven, garanticen, y posibiliten el bien estar de cada especie que habita el planeta.


Nunca antes, la humanidad había contado con los recursos que cuenta hoy para documentarse, informarse, actuar, y corresponder adecuadamente a la oportunidad de aportar, transformar y construir.


La industria legal también es parte de los privilegios de la época, por tanto, tiene la responsabilidad de proponer, optimizar, y hacer uso de su capacidad analítica, innovadora, integradora y garantista, con la finalidad de hacer realidad lo que a juicio de muchos abogados es una utopía, ¡la justicia y la equidad!


29 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo